LOS MODELOS TERAPUTICOS DE CARL JUNG Y DE CARL ROGERS.
AUTOR MARCO ANTONIO RECUERO ESTRACTO DEL CAPITULO I
b) EL PROCESO DE INDIVIDUACION Este es sin ninguna duda el tema central de toda la psicologa jungiana. Dentro de l se explican y conjugan todos los elementos que hemos venido considerando a lo largo de este captulo. Se trata, en principio, de una tendencia espontnea, natural y autnoma, de origen inconsciente. Constituye el paralelo psicolgico del proceso de crecimiento y transformacin corporal. Su meta es la realizacin plena de la personalidad total o, dicho de otro modo, la autorrealizacin del individuo. Implica el encuentro con el s-mismo y, por lo tanto, el logro de una identidad nica al tiempo que compartida en todo lo de ms autnticamente humano que hay en cada uno de los individuos de la especie. Como tal, es una meta ideal e inalcanzable por completo, pero que indica el camino a recorrer durante la vida. No debe confundirse con individualismo, en el sentido egocntrico de la palabra porque no tiene nada que ver con realzar el ego, sino precisamente con resituarlo y subordinarlo al selbst: La realizacin consciente de la unin interna requiere terminantemente inexcusable, pues la sin relacin una humana vinculacin como con el condicin prjimo
conscientemente aceptada y reconocida no es posible ninguna sntesis de la personalidad. (Jung, [1946], vol.16, n444) La individuacin es un tornarse uno consigo mismo, y al
mismo tiempo con toda la humanidad, en la que tambin nos incluimos. (Jung, [1945], vol.16, n227) La individuacin no nos cierra las puertas del mundo, sino que rene el mundo para s. (Jung, [1947/1954], vol.8, n432) Este proceso implica, por una parte, la diferenciacin creciente de cada uno de los elementos de la psique y, por otra, tambin la armonizacin creciente entre ellos. Especialmente significativo es, en este sentido, el desarrollo de los pares de opuestos y sus interrelaciones e integraciones. Jung titula precisamente Mysterium Coniunctionis a una de sus ltimas y ms importantes obras dedicada al estudio de la individuacin: La coniunctio representa, evidentemente, una imagen
arquetpica del desarrollo espiritual humano que expresa, a veces como boda sagrada y a veces como boda mstica o alqumica, el deseo ms ntimo del ser humano, ya posea una tonalidad mas bien ertica o -cosa que no constituira una oposicin- mas bien religiosa, tcnica o qumica. Se trata siempre de la unin de lo que est separado, mediante la cual el individuo alcanza una cualidad ms elevada, la totalizacin o transformacin en s mismo. El proceso externo -ya sea una operacin tcnica o un acto religioso- se convierte en la expresin figurativa de algo interno o, ms an, de un mysterium que comprende las dimensiones de interioridad y exterioridad, y transmite la nocin del unus mundus, de la realidad unificada. (Wehr, 1991, p.383).
Como ya dijimos, el comienzo de este proceso est en el inicio mismo de la vida humana y, a nivel orgnico, ocurre con o sin la participacin de la conciencia. En este sentido, lo que podramos llamar individuacin natural, es prcticamente indistinguible de la maduracin normal. Sin embargo, en un sentido psicolgico, que es el que interesaba a Jung, se lleva a cabo o no, por decisin tica consciente, a partir de la crisis del solsticio. La participacin de la conciencia del yo es fundamental para su consecucin y en la medida que ste asuma un papel de colaborador, coautor y receptor agradecido de lo que el inconsciente le ofrece. Situacin que normalmente encontramos en aquellos que estn ms interesados en la bsqueda y realizacin del sentido de la existencia, sin conformarse con ser normales al estilo de las mayoras. c) ETAPAS DEL PROCESO DE INDIVIDUACION Segn Jung, el proceso de individuacin puede encontrarse expresado simblicamente en el mito del hroe, o en la elaboracin alqumica o en diversos ritos de iniciacin. De entre los diversos escritos jungianos o de estudiosos de su obra que han intentado organizar secuencialmente este proceso, la sistematizacin en siete etapas que ha hecho Vzquez (1981b, 1986), siguiendo los pasos que se dan en el mito del hroe, nos ha parecido de especial riqueza. Por eso la tendremos como referente en la descripcin de la evolucin del proceso de individuacin que haremos a continuacin. El nmero, tiempo y secuencia de estas siete etapas vara, obviamente, de sujeto en sujeto puesto que lo que presentamos es slo un modelo de la secuencia. De todas maneras, es importante resaltar que parecen darse siempre en un mismo tipo de alternancia: primero hay un tiempo desalienante o descentrador del ego y luego un tiempo integrador y centrador en el selbst, que se va convirtiendo poco a poco en el verdadero eje de la personalidad. 1) La llamada o vocacin
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El hroe o la herona, antes de emprender la aventura, siempre siente una llamada que lo atrae y que lo inquieta simultneamente. Esta llamada puede tomar la forma de una voz exterior (una peticin de auxilio o un envo, por ejemplo), o la forma de una inspiracin interior. En trminos psicolgicos, se trata de una conmocin interna producto de la insatisfaccin con la vida que tiene el sujeto. Algo dentro (el selbst), le dice que ya no puede seguir as y lo invita a tomar la determinacin de un autntico encuentro consigo mismo. Se pueden distinguir aqu tres momentos: el tiempo de incubacin preparatoria, la conciencia como tal de la llamada y la decisin moral o respuesta a esta llamada. Cuando la reaccin a este tercer momento es afirmativa, se da comienzo propiamente al camino. Cuando es negativa o ignorada (obviada) quedan echadas las bases para la neurosis. 2) La desalienacin parental Para poder salir de casa, el hroe debe vencer a los guardianes que se lo impiden. Estos suelen estar representados por animales feroces, en muchos casos por un dragn. Esta bestia terrorfica y fascinante se trata en realidad de la tendencia a la fusin hijo-madre de carcter incestuoso. Para poder iniciar el camino, el sujeto debe matar simblicamente al animal-madre: ...esto es, vencer el monstruo de lo instintivo-infantil, representado por la sexualidad incestuosa, y seguir viviendoen-la-madre y de la madre-espritu. (Vzquez, 1981b, p.280). Por extensin, se entiende que renuncia a su infantilismo y a las dependencias familiares.
3) El desenmascaramiento Normalmente, el hroe tiene que salir adems de la ciudad y de su tierra. Una de sus primeras aventuras ser el encuentro con el enmascarado con quien primero luchar para, en un segundo momento, reconocerlo como un amigo o un hermano o un gemelo. Es decir, un aspecto de s mismo. En trminos psicolgicos, esto significa desalienarse de la persona con la que el ego se haba identificado. Se trata de ir despojndose de las mltiples mscaras con que haba ido construyendo una identidad basada en las apariencias y, principalmente, en su profesin o rol social. Ahora debe dejar de lado el aparecer para poder encontrarse con su ser. Desde el punto de vista de las funciones orientadoras de la conciencia, integrar a la persona supone tambin el reconocimiento de la propia funcin superior, el de la necesidad de desarrollar las otras tres y el de ser capaz de relativizar el punto de vista propio. 4) La integracin de la sombra o la aceptacin integral Nuestro hroe o herona se encuentra ahora con el personaje siniestro. Este personaje ser negro si nuestro protagonista es de raza blanca y viceversa si es de raza negra. Como intenta cerrarle el paso, habr un primer momento de lucha y victoria para luego reconocer, en un segundo momento, que pese al color contrario, tambin se trata de un amigo o de un hermano. Es decir, de otra parte de s mismo. Psicolgicamente, se trata de la integracin de la sombra, que corresponde a gran parte de los contenidos del inconsciente personal y tambin a la consideracin del problema del mal. El ego haba reprimido y, por lo tanto proyectado en otros, todos los aspectos de s que consideraba negativos, defectuosos o reprobables. Ahora debe reconocerlos y aceptarse tal como es, con sus lados buenos y sus lados malos, al tiempo que es capaz de asumir responsabilidad por todos sus actos. Esto tambin implica hacerse solidario y sentirse partcipe respecto de la problemtica del mal en el mundo. Es un paso
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ganado en la verdad de s mismo que, por consiguiente, facilita adems la comprensin y aceptacin de los dems. 5) El reconocimiento del alma El hroe se encuentra con la dama que en un primer momento intenta distraerle de su camino retenindole seductoramente o con engaos, o bien amedrentndole. En un segundo momento en cambio, se transforma en su compaera de viaje y le proporciona valiosas ayudas. Con la herona sucede algo parecido, con la diferencia que su encuentro es con varios caballeros. Hasta antes de la crisis del solsticio, la vida vuelta hacia fuera hace que predomine la persona y por eso se descuida el alma o personalidad interior. Como ya vimos, esta alma tiene carcter masculino en las mujeres (el nimus) y carcter femenino en los hombres (el nima). Su descuido implica que es proyectada en los miembros del sexo opuesto con los que no puede establecerse una relacin verdadera. Por lo tanto, las principales tareas de esta etapa son dos. La primera consiste en el reconocimiento de la propia vida psquica interior y la necesidad de conocerla y cultivarla. La segunda, en aceptar tambin como propia la bisexualidad psquica, aceptando lo femenino compensador que cada hombre tiene y lo masculino complementario que hay en cada mujer. Esto posibilitar el retiro de las proyecciones hacia el sexo opuesto y por consiguiente, relaciones hombre-mujer ms realistas y aceptadoras. 6) Acceso al sentido sapiencial del espritu El hroe pasa ahora por un momento de crisis. A consecuencia de sus xitos, se le han subido los humos a la cabeza y se siente muy importante. Se cree superior a los dems hombres y desprecia a las pequeas criaturas que, sin embargo, pueden prestarle mucha ayuda. Justamente por eso ser derrotado o herido, incluso muerto. Por ejemplo, puede ser enterrado vivo en una cueva por mucho tiempo, o descuartizado o echado al mar, generalmente en el vientre de un cetceo. Paradjicamente, la ayuda le vendr desde alguno de estos seres dbiles,
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pero sabios: un anciano, un pajarito, un enano o un nio. Ellos le orientarn o le curarn, incluso le resucitarn. Como sea, l aprender la leccin y quedar transformado ganando en sencillez, humildad y sensatez. Tras la integracin del nima o nimus se produce una gran ampliacin de la conciencia que recoge adems el flujo energtico de otros arquetipos conectados a travs del alma. Por eso es muy fcil que el ego se identifique con estos contenidos arquetpicos, se crea poseedor de poderes extraordinarios y se sienta omnipotente. En cierta forma, se puede decir que vive una regresin de tipo narcisista en que se vivencia como un superhombre o un semidis. Se hace necesario por tanto que el sujeto reconozca que ese exceso de poderes no pertenece a su yo. En ello juega un papel de vital importancia la vivencia del sufrimiento provocada por alguna constatacin trgica de la limitacin de sus poderes. De esta manera, puede finalmente integrar el arquetipo del espritu, usualmente representado por la figura del viejo sabio, y conseguir abrirse a un sentido sapiencial de la existencia. En forma paradjica, esto le capacita para ser un verdadero creador de cultura en vez de un ingenioso inventor de tecnologa. 7) Experiencia de unificacin integradora Tras el largo y penoso camino, el hroe llega finalmente a la meta y encuentra el tesoro. Este consiste siempre en algo extraordinario y de sumo valor: una preciosa flor curativa, una fuente que da la inmortalidad, un palacio lleno de riquezas, una princesa que luego de ser desencantada ser la esposa anhelada, etc., etc. Desde el punto de vista psicolgico, lo que en realidad ocurre es el encuentro entre el yo y el s-mismo. La personalidad ha encontrado el verdadero centro de su totalidad, ha asumido grandes capacidades que estaban en el inconsciente arquetpico, se ha desalienado de las exigencias masificadoras del mundo exterior y de las instintivas del mundo interior, ha alcanzado una notable
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sapiencialidad y el ser humano llegado a este punto se siente liberado y mucho ms autorrealizado. La experiencia vivida ha significado para l una profunda transformacin que le ha enriquecido y le ha permitido unificar integradoramente todos los aspectos conflictivos o en oposicin de su personalidad. No se trata de que ahora no le afecten los tpicos problemas de la vida, sino que puede vivirlos sin el dramatismo de antao y desde su eje central. Esta vivencia de integracin tiene mltiples expresiones simblicas, muchas de las cuales Jung estudi: el crculo, la cuaternidad o ttrada, el mandala, la hierogamia o bodas sagradas, etc. Todas indican plenitud vital y totalidad unificada.