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Bion Mal Trago

Das Dokument beschreibt die komplexe Beziehung zwischen Psychoanalyse, emotionalen Zuständen und der Kommunikation zwischen Patient und Analytiker. Es wird diskutiert, wie psychische und physische Aspekte miteinander verbunden sind und wie die Wahrnehmung von Realität und Emotionen die therapeutische Beziehung beeinflussen kann. Der Autor betont die Notwendigkeit, sowohl verbale als auch nonverbale Signale im therapeutischen Prozess zu berücksichtigen, um ein besseres Verständnis der inneren Zustände des Patienten zu erlangen.

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Tatiana Thieme
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Das Dokument beschreibt die komplexe Beziehung zwischen Psychoanalyse, emotionalen Zuständen und der Kommunikation zwischen Patient und Analytiker. Es wird diskutiert, wie psychische und physische Aspekte miteinander verbunden sind und wie die Wahrnehmung von Realität und Emotionen die therapeutische Beziehung beeinflussen kann. Der Autor betont die Notwendigkeit, sowohl verbale als auch nonverbale Signale im therapeutischen Prozess zu berücksichtigen, um ein besseres Verständnis der inneren Zustände des Patienten zu erlangen.

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tante correctamente. Lo clerto es que el anélisis iba realmente bien, ppero yo estaba empezando a pensar que no pasaba nada. Como Sea, él paciente termin6 con todo eso. “Tras una sesin se fue a su ‘casa, selid todas las rendijas de su cuarto, encendio el gas y muri6.. De modo que fue mi mas exitoso andlisis. Un resultado muy des- concertante en verdad; y sin posibilidad de descubrir o aprender por ‘mj mismo qué fue exactamente lo que habia ido mal, excepto por el hecho de que indudablemente algo habia ido mal, ‘Suponiendo que, en realidad, siempre estamos tratando con algin tipo de condictén psicosomdtica, ges bueno hablarle a una persona ‘que se expresa muy bien en términos muy claros? ¢Es posible que. asi como sentimientos de intenso miedo y autodesprecio pueden fil trarse hacia un estado mental del que pueden pasar ala accion, el reverso también sea verdadero? Es posible hablarle al soma de un ‘modo tal que la psicosis sea capa de entender, 0 viceversa? Seria titil que pudiéramos formular nuestras propias impresiones sobre esto antes de darlas a conocer. Es importante reconocer que hay un mundo en el cual resulta imposible ver lo que un psicoana- lista puede ver, aungue quiz sea posible para algunos de los que Vienen_a andlisis darse cuenta de que nosotros vemos clertas. cosas ue el resto del mundo no ve. Estamos investigando lo desconocido, To que no puede obligarnos por conformid los limites que nos imponen nuestras ende tra endeble capacidaci de pensamiento racional {ratando con cosas qu mente imperceptibies oe asl sn que nos diramos cuenta. Es es quie podrian destruir Ta clase de area en la (1976) 244 Hay que pasar el mal trago ts produce tna tormen- 2 emocional. Si hacen suficiente contacto como para percatarse Cho del are como para operealars uno el ey se predic un cdtad cnetonal porta conjuneton de esas dos indviduos ¥, de no Sabeec coconut eapeden reasante aeiente bic te gado a considerarse como una evolucién necesaria en el estado de Sicasumian, Peo como efeclvamene se han encontrado ¥ Como efectivamente se ha producido una tormenta emocional, las dos par- {ecg partipan de cata Wormenta quad dian “pasate al Wa go lo mejor posible”. ie lait pacient entraen contacto con el anaist ali al conmatorisy conprometerse en ip que aqul piesa que es una con" versacion de la que espera que, de algtin modo, le resulte beneficio- sa 'Por a part cl abald tanbeneeopea que'se proses again beneficio, para ambos, El paciente o el analista dicen algo. _Curio- SOMES. “To cual también seria verdad si no se dijera nada, si ambos Soiancclran en slend, A menudo permanczco er sini. er setandew observr odarne cuenta de algo pia entonces stone tterprear generafment edo tlaten al patente 8 puedo, Permanecer en silencio, intervenir con algin comentario 0 fusta dente Buenos dias” 9 “Buenas taraess desaa To que em me fartee ona tormenta emecrnal Uno no sabe mmeditament eh par cenaatecon tormenta emocional pero i cues es cOm0 st fasts lo mejor posible como convert una ereunstancla averse Peat preRes smarts por shee en una buena expesenea, El pacenee no soi cligides encionat ig: puede wo Gesealo 91 Ba capaz de convert i stele ena bacaa expen cb jetivo puede ser muy distinto. Recuerdo una oportunidad en la que ‘un paciente estaba ansioso de que yo le organizara su estado men- tal, un estado mental al que yo no queria organizar. Estaba ansioso por hacerme surgir poderosas emociones para que me sintiera eno- jado, frustrado, decepcionado, de modo que no pudiera pensar cla- Maeve. Po io tanto, te que eg entre “aparece como tna persona benevolente o “aparecer” calmo y Iticido. Pero interpretar ‘un papel es incompatible con la posibilidad de ser since Ea 245 situacion asi, ol analisa esté intentando-sopartar determinado eo1a- do mental (¢ incluso una Taspiracion, To que. en su opinion, resuta- ria benélico y un progreso para el actual estado mental det paciente. El paciente puede resentirse por esa interferencia, y como réplica, querer provocar poderosos sentimientos en el analista y dificultarle la posibilidad de pensar claramente. En la guerra, el objetivo del enemigo es aterrorizarnos tanto que zo podamos pensar claramente, mientras que nuestro objelivo es se- guir pensando con claridad por mas adversa 0 atemorizante que sea la situacién. La idea es que pensar con claridad permite percatarse de la “realidad”, evaluar adecuadamente lo que es real. Pero perca- tarse de la realidad puede involucrar percatarse de lo desagradable, porque la realidad no es necesariamente placentera o amable. Esto es asi para toda indagacin cientifia, ya sea sobre personas 0 co- sas. Es posible que nos estemos desenvolviendo dentro de un cam- po de pensamiento (una cultura e, incluso, una cultura provisoria) por el que sulrimos la dolorosa conviccién de que no conduce a nuestro bienestar. Atreverse a reconocer los hechos del universo en cl que existimos exige coraje. Ese universo puede no ser agradable y es posible que estemos dispuestos a salir de él; si no podemos sa- lir de 1, si, por alguna razén, nuestra musculatura no responde o no es la apropiada para evadirse o retirarse, entonces podemos ver- 1nos reducklos a otras formas de escape, como irnos a dormir, o vol- vernos inconscientes del universo del que no deseamos estar cons- cientes, 0 permanecer ignorantes o idealizar. El “escape” es una cu- ra fundamental; basica. El nifio, que no quiere reconocer su_de- samparo, idealiza oignara. (Utilize “ignora™ como el proceso que se requiere para alcanzar la “ignorancia’,) También recurre a la omni- encia; de este modo, omnipotencia v desamparo estan insepara- Blemente asoctados. La (endenta es objevar a omnipotencls ela persona def pade o la madre, de un dios 0 una diosa, A veces re- sulta mas facil gracias a ciertas dotes fisicas, como, por ejemplo, una buena presencia: Helena de Troya pudo movilizar grandes po- deres mediante su belleza, segan sabemos por Homero ("Es éste el rostro que lanz6 mil barcos al mar y quemo las altisimas torres de llién?), Practicamente lo mismo puede decirse del hombre tan afor- tunado como para ser Paris o Ganimedes, cuya habilidad para dis- poner de la omnipotencia se veia facilitada por sus dotes fisicas, su capital fisico, El cuerpo puede ser utilizado para compensar lo’ de- sagradable de Ig mente: recipi [a mente puede ser utiliza 246 dda para compensar lo desagradable del cuerpo. El supuesto basico el psicoandlisis consiste en que Ta “uncom” mental puede usarse para enmendar las falaces soluciones que acabo de esbozar breve- mente. Pero, a veces, um poder cosmético no es suficiente: la solu- cién con la que la persona ha sido tentada no resutta en ta-reatidad sulllentemente fuerte o durable com para enrentar Wi exgentias posterrores de teresistencia. Por ejemplo, si un soldado récibe cterta auioridad en virtud de su apariencia fisica, las circunstancias que implica entabiar una guerra quiz ie impongan una carga a ta belte- za cosmética que la misma no pueda soportar. Yo haria una distincién entre la existencia (la capacidad de existe) y la ambicion o Ya aspiracton a Tevar uirzrenistencia que valga la pe- haa Calidad ea exlsencia, no Ts eanUIdade no Ta extension Ge la propia vida, sino la calidad de esa vida). No hay escalas que nos per- imjtan medi calidad y cantidad, pero la existencia debe ser contras- tada con la esencia de la existencia. El hecho de que el paciente, co- mo el analista, ain existan no alcanza: esta carencia es inseparable del manejo responsable de la existencia de las dos personas, analista y analizando, en la misma habitacién al mismo tiempo. ‘Yo proclamo que este trabajo es cientifico, pero no creo que uste- des estén de acuerdo en que merezca ser categorizado de ese modo, pues continuaré con una serie de afirmaciones para las que no ten- Zo ni el mas minimo respaldo factico. Son las siguientesgel selfque el psicoanalista observa —cuando el analista tiene las mismas ca- ractensticas— tei. de acuerdo con los embrilogos, bjetos en crecimiento que alfos denominan corteza v médula de la gkandula suprarrenal, Tales nombres dan cuenta de un patron que se obser- Ya en individuos diferentes en momentos y épocas diferentes. Con €l transcurso del tiempo, estos cuerpos se hacen funcionales y pro- ducen una sustancia quimica que se relaciona con la agresién, 1a lucha o el vuelo. Prefiero ser menos preciso y excluir todo elemento finalista diciendo que la glandula suprarrenal no provoca lucha o vuelo, sino su “iniciativa”. Los terminros que ulilizo, Tucha, vuelo, iniciacion, Servan apropiados si el objeto que se observa tuviera una psiquis. Para superar la dificultad, el obstaculo que surge a causa de mi falta de inteligencia 0 conocimiento, recurriré a conjeturas {maginativas en contraste a lo que yo llamaria hechos. La primera y mas inmediata de estas conjeturas imaginativas se refiere a que los cuerpos suprarrenales no piensan, sino que las estructuras que lo conforman se desarrollan fisicamente y como anticipacion fisica al 247 cumplimiento de una funcién que conocemos como pensar y sentir. El embrion (0 sus cavidades Opticas, auditivas, glandulares) no piensa ni ve ni escucha. nt se evade, pero el cutmpe fisice se desarro tla qniiepandose at Recto de tener que proveer el aparato que cubra las funciones de pensar, ver, escuchar, evadirseelotlera, ebeeiera. A parlir de Hecho de que no puedo saber —y resulta de lo mas im- probable que llegue a tenei"Ta inteligencia necesaria para ello en el Eureo de mi efimera exstencia—, inlento transmit al euerpo pol to esta ditultosa pesqulsa hacia eT ConDEiMTeH, par st mis pro piad-anbexpaciones Conducen a la Contagiosa © inecclosa transi. Sion de estas conjturas, las que pueden. a su debido tempo. con vertirse en realidades. Hasta aqui s6lo estoy tratando ¢l cuerpo fisico como si anticipara Fe ree ae arcana as tarde Dara aue-vaZendcan un eave xaiento corporat apropiado para servir a los pi fan ain i que llamamos “psiquis", Esto es lo que yo llamo ‘una “anticipacion Tistea”, tna EAUpacion corporal que hace posible ia posterior operator Jntonat de mere RevUTTo ca piel para describ una Cuestion fisioar THEETTecurro a una cuestion fist a para deseribir algo psicol6gico Paso ahora a referirme al problema de la comunicacién en el inte- rior del self. (No me gustan los términos que implican “el cuerpo" y ja mente’, por lo tanto. utilize self para incluir fo que llamo cuerpo mente y “un espacio menial” para ideas posTerfores que ptieden Iga a desaivoiaese-“Lacexpreston Mosolca de esta roamaton es el Monismo.) Cuando nos ocupamos del psicoanilisis, donde la observacion debe jugar un rol extremadamente importante —como siempre se lo ha admitido en una indagactén cientifica—, no debe- mos restringir nuestra observacion a una esfera demasiado estre- cha. Qué observamos entonces? La mejor respuesta que conozco la provee Milton en la introduccién al Libro Tercero de Bl paraiso pperdido.' Cuando el paciente viene al consultorio, el analista ene que ser sensible a la totalidad de esa persona: debfra ser posible, por gemplo, percibir cierto Tabor én el rostro, propio de la manifes- ° aton, #1 paraiso perdido, Libro tl Por ello mucho mas, Celeste Laz Bila dentro, y las fuerzas dela mente Inradia,dales vista y toda niebla Dispersa: que yo veay que reiera Lo qual ojo mortal es invisible. 248 tacién fisica de la corriente sanguinea, tanto como ser capaz de es- cuchar las palabras que esa persona murmura como parte integran- te de la operacién de la musculatura vocal; no enfatizar particular- mente la actividad de los miisculos voluntarios, como tampoco los sonidos que producen las cuerdas vocales y el aparato vocal, sino mas bien la cosa en su totalidad? 0, para ponerlo de otra manera, (i analista necesita ser-capar-de oir no sélo las palabras. sino 1a - I de modo de poder percibir clertos detalles que no pueden {anseribirse con facilidad mediante los trazos negros que hacemos sobre el papel, que tienen distintos significados cuando se producen en tono sarcastico 0 como manifestacién de afecto o comprensién, 0 cuando los produce una persona que tiene experiencia en el ejerci- clo de la autoridad, por mas que las palabras puedan ser las mis ‘mas en cada instancia. Por ejemplo, quiza sea posible pensar en términos de un mundo ideal, una Utopia, como lo hizo Sir Thomas More, y eseribirlo en términos que también aquellos que se preocu- pan por leer su libro puedan entender. Hay diferencia cuando, en la Sesion analitca, las palabras las dice un analizando que es un hom- bre de autoridad, acostumbrado a imponer autoridad. Cuando él habla sobre cierta constitucién ideal, lo que tiene para decir sera di- ferente de lo dicho con las mismas palabras por una persona que no tiene tal poder ni tal autoridad. ‘Lo que digo puede resultar penosamente obvio. Mi justificacion es que muy a menudo lo obvio no se observa, especialmente aquello que constituye la diferencia. Por eso pienso que vale la pena mencionar estos hechos obvies. los que. por otra parte, no pasaran a ser el obje- to de estudio del que dependa ningin tipo de progreso cientifico. ligo “cientifico” en este contexto, al_proceso de fSealiacion 6h contrasié con el proceso que se Talla €n ef olro pol del mismo com jeal-izacion, la sensacion de que el : Osi, Ta persona, no se adecuan a mires que-alferemos nuestra per- cepulr Ge esu persona cosa deaTeAndol Real iacién es hacerlo rnisnie-cuaiida Sentimos que el Cuadro Tdeal que presentamos en nuestras formulaciones es inadecuado, Por eso debemos considerar cual es el método de comunicacién del selfcon el self ‘Se ha trabajado mucho en el estudio del sistema nervioso central, * Donne, B segundo anioersaro, ‘Su sangre pura y lecuente hhablaba en sus melas, y era tan clara la exprestén ‘que cast se podia decir que su cuerpo pensaba. 249 el parasimpatico y el aparato nervioso periférico. Pero no hemos considerado el papel que desempena (en caso de que desemperie al guno) en la comunicacién del pensamiento o en la anticipacion del pensamiento, el sistema glandular. Asi como la tuberculosis del pulméri puede estar comunicada, dicen, eon los linfaticos de los, miembros inferiores, asi tal vez los pensamientos que estamos acos- tumbrados a asociar con las esferas cerebrales podrian estar comu- nicados con el simpatico 0 parasimpatico y viceversa. Tal conjetura podria servir para el particular estado que el paciente manifiesta cuando dice que esta aterrorizado 0 muy ansioso y no tiene la mas minima idea de por qué. Estamos familiarizados con el uso de la asociacién libre a los fines de la interpretacién; me pregunto si tam- bién sera posible usar o interceptar estas comunicactones antes que alcancen las esferas cerebrales, antes que alcancen el area a la que ‘consideramos propia del pensamiento consciente o racional. Pue~ den desemperiar alain papel en todo esto las que yo he llamado onjeturas imaginativas"? Agregaria también “conjeturas raciona- les", es decir conjeturas que parecen estar vinculadas con la activt- dad razonadora 0 con la actividad que ejerce una ratio. Compirese este tipo de pensamiento con el que se manifiesta mientras nos da- mos vueltas en la cama cuando dormimos y tenemos lo que descri- ‘bimos como una "mala noche". o con el paciente que habla sobre su catarro 0 rinitis. Los anatomistas aman a una parte del cerebro el ‘ineneéfalo”, como si pensaran que existe algo asi como un cerebro nasal. Sé por los embridlogos y fisidlogos que el sentido del olfato es, un receptor a distancia en un medio acuoso (los tiburones proveen, tun modelo de este tipo de receptor). Pero el ser humano tiene que llevar_al mundo algo de este fluido intracelufar tras el nacimiento, Cuando -el medio ya no es agloso sino acoso EI fluido acuoso, en ver de ser una ventaja, puede Wansformarse en una carga; el indivi duo puede sulfir de rinitis y de dificultades para respirar. ‘ un pa- ciente quiza se lamente de no poder detener el torrente de lagrimas (otra secrecién de los fuidos que tiene sus aplicaciones: puede irr- ar el globo ocular y eliminar el polvo y la suciedad, pero un exceso enceguece con légrimas al paciente) ‘A riesgo de parecer mondtono 0, de que, en caso contrario, se con- sidere que estoy cambiando de tema, propongo ahora repelir los as- peetos esenciales de lo que he estado dicienda, Supongamos cuando estamos dormidos nos encontramos en un particular estado mental fen el que vemos paisajes,visitamos lugares y desarrollamos activida- 250 des que no solemos desarrollar cuando estamos despiertos aunque podemos desarrollar actividades cuando estamos despiertos que son Teminiscencias de suefios; la gente dice que va a un hugar a donde siempre ha “sofiado’con ir, hablando metaféricamente—. Bl cambio del estado mental en_el que nos encontramos cuando doriifinos Tes: tado D) a aquél en el que nos encontramos cuando estamos despier- tos (estado Precuerda el-pasale del fuido Reuoso al Muldo gasedso, elo prenatal a lo postnatal. ‘Tenemos un prejuicio en Tavar deTes tado P: la gente, sin dudar, Comenta que ha tenido un suefio cuan- do, por lo general, quiere decir que eso no ocurrié realmente. Yo di ria que ése es un prejuicio propio de una persona que esta a favor de la musculatura voluntaria, que no le atribuye importancia a dén- de pueda ir a menos que pueda hacerlo mediante el uso de sus musculos voluntarios, No escuchamos mucho acerca de los lugares que visitamos, los paisajes que vemos, las historias que escuchamos ¥ la informacion a la que se puede acceder cuando estamos dorm dos, a menos que traduzcamos todo eso a algo propio de un estado de vigila Quien 0 qué decide Ia prioridad del estado P sobre el estado D? Mi pregunta puede parecer algo ridicula. Pero voy a exagerar la pro: posicidn cambiando su forma y diciendo: gquién o qué decide el es: tado mental de un hombre que afirma, segtin lo cuenta Hanna Se- gal. que cualquiera puede darse cuenta que la persona que toca el violin en realidad esta masturbandose en pablico? Ese es un punto de vista, y suficientemente claro, no quedan muchas dudas acerca de su expresion. 2Por qué nosotros damos por sentado que una per- sona esta realmente interpretando un solo del concierto para violin de Brahms y que este’eriterio es el correcto, superior al criterio de la persona que sabe que el solista en realidad se est masturbando en Publico? Desde este vértice, gpuede el paciente psicético alzar su reclamo cuando se le opone el criterio de la persona “normal”? ¢Se- ria posible que el psiedtico dijera: "Pobre muchacho, piensa que se trata del concierto para violin de Brahms, un tipico punto de vista “normal”. Completamente equivocado, por supuesto, pero él es de- safortunadamente normal"? Este tema se oscurece atin més cuan- do afirmo que el estado P, y el relato acerca de lo que hicimos cuan- do estibamos dormidos, se describen segiin los términos de una ex- trema vigiia Qué ocurre con el psicoanalista que piensa que Io ‘que le cont6 una persona que esta despierta merece una interpreta: clon que revele un significado distinto al perfectamente simple y la- 251 no relato de los sucesos, cuando se considera que éstos son deserip- ciones facticas de sucesos facticos? Después de todo, zqué hay de malo con el suceso factico de la persona que esta dormida? {Bn qué sentido es éste el criterio inco- recto? ¢En qué sentido deberiamos inclinar la balanza? A favor del estado P, cuando en realidad hemos sometido la experiencia que tenemos cuando estamos dormidos a un trabajo propio de la vigilia? 40 a favor de traducir de acuerdo con Ja. teoria psicoanalitica, los, Sucesos del dia o los sucesos det pensamiento consciente a alguna otra forma de pensamiento que se da mediante el proceso de trabajo onirico? En otras palabras, gqué pasa con el proceso, llevado a ca- bo mediante un trabajo propio de la vigila, de tradueir los sucesos, los lugares donde hemos estado, los lugares que hemos visto mien- tras dormiamos, al lenguaje de una persona que esta despierta? @Qué trabajo se necesitaria para traducir el estado mental de la per- Sona que ve que el vioinista se esta masturbando en puiblico a los términos utilizados por la gente que piensa que se trata del concier to para violin de Brahms? ¢Es razonable llamar a esa elaboracion una actividad “curativa’? Ciertamente, ninguna elaboracién que se hictera para convertir el estado mental de la persona que piensa que se trata del concierto para violin ce Brahms al estado mental de la persona que piensa que el individuo en cuestion se est masturban: do en piiblico seria considerada una cura; en general, el voto mayo- nitarto pareceria estar a favor del criterio de que esa persona se ha deteriorado, que ha sufrido una desgracia como resultado de su ex periencia analitica Si se considera, en una decisién imparcial, que el estado D mere- ce el mismo respeto que el estado P_ entonced et lugar conte uno fag, Toque une Vio-y experiment6, deben ser considerados Cor” un valor semajante Esto queda impiicito cuando Freud, ar gaat que muchos preqecesores, considera que los suefios merecen ei mismo respeto. Por lo que podemos afirmar que el trabajo de la vigiia de- biera ser considerado tan respetable como el trabajo del suefio. Pe ro gpor qué se considera que el estado mental en el que nos encon- tramos cuando estamos despiertos y conscientes, cuando somos 16- Bicos, es el que tiene “nuestros rasgos caracteristicos”, si solo se tra- {a de la mitad de nuestros rasgos? Qué terrible es encontrar un gusano en la manzanat Pero no tan errible como encontrar la mi- tad de un gusano en la manzana, Igualmente, encontrar que tene- mos sélo 1a mitad de nuestros rasgos es un descubrimiento de lo 252 mas perturbador. Es una de las razones por las que existe una divi- sién de opiniones entre tener todos nuestros rasgos caracteristicos 0 volver a tener sélo una mitad, tos de la vigiia, consclentes. raciona- les y l6gicos, Sélo aquellas matematicas generalmente aceptadas por la mayoria, por la cultura que prevalece, por la moda social y ci- vil dominante, son consideradas validas, ‘Supongamos que respetamos por igual ambos estados mentales © la cantidad de estados mentales que sea: zqué estado mental ele- giremos entonces para una interpretacién? “gla accion verbal? Es- te es un problema cotidiano, En nuestra cultura actual no se con- sidera correcto emitir una respuesta arrebatada, efectuar un aban- dono inmediato de la escena entre el impulso y la accion, convertir ;pulso directamente en accion sin que intervenga dilacion algu- na. Se considera igualmente incorrecio prolongar el pensamiento hasta el punto en el que la accién se dilata tanto que directamente no tiene lugar en absohuto o en el que el pensamiento se transfor ma en un sustituto de la aceién, Cuando se reclama una accién virtualmente instanténea, es probable que se precipite una res- puesta arrebatada, que el impulso se precipite directamente en la accién sin la intervencién del pensamiento. Freud eseribié Dos principios del funcionamiento mental; yo sugiero Tres Principios de Vid Pps ‘sentig?Segundo, un_pensamiento anticipatorio; ter- cerosSentir mas pensar més Pensa E] ultimo es sinénimo de pru- dencia o prevision > accidn. Un hombre tiene mucha actividad muscular: cuando desplerta di- ce que ha pasado una mala noche, zAdénde ha ido? ;Qué ha vis- to? Quién era? gQué hizo? ¢Deberia prevalecer el estado P y con- venirse su superioridad? ¢Deberia esta persona respetar el estado ‘menial asociado a tanta actividad fisica? Lo cierto es que esa activi- dad fisica que ha experimentado el paciente es inequivoca ya sea que él 0 su analista la reconozcan o no; a menudo, el paciente admi te, de mala gana, que esta cansado. ‘Tal ver el problema pueda encararse mas fécilmente por proyee- cién. Considerémoslo no en cada uno de nosotros individualmente, sino como un problema del euerpo politico. gPodemos, entonces, ubiear en la comunidad el origen, la frente, el Centro de la tormenta emocional? En mi experiencia, esta tormenta siempre es causada, se asocia con o esta centrada en una persona que piensa y siente y que puede hacer que su selfse infecte o se vuelva contagioso. Para tomar un ejemplo bien notable, Shakespeare: se dice que la lengua 253, {nglesa no ha sido la misma desde entonces. Me he preguntado por ‘que asistimos a conferencias cientificas. ¢Si ustedes quieren obte- nner una idea de la gente y del mundo en que se comporta, eligen una obra de Shakespeare o vienen a escucharme una conferencia “supuestamente’ centifica? No voy a incomodarios a ustedes 0 a mi mismo apremidndolos con semejante pregunta, especialmente en tanto que no tengo que emitir una solucion a ese problema, Sin em- bargo, tiene una larga historia que se extiende a etapas anteriores a Shakespeare e incluso anteriores a la existencia del inglés moderno, Parece haber perturbado a los arios, si bien ellos estaban espectal- ‘mente preocupados con los problemas de la subsistencia material y Ja conquista. No creo que sea simplificar demasiado la cosa, si afi ‘mamos que aun desde los més tempranos tiempos de la historia hu- mana de los que tenemos testimonio, en el Rig Veda, parece haber existido cierta necesidad de desarrollar Io que ahora llamamos una filosofia del pensamiento’. Pero la discusion filosofica sobre la an- tigua sabiduria del Rig Veda y del resto de los Vedas (los antiguos textos hindies) terminé siendo victima de cierta hostilidad, como ‘ocurri6 con fa filosofia de los griegos en la época de Platén y Séera- tes. Esta atemorizé y disgusté tanto a las autoridades que el Em- perador Justiniano cerré las escuelas de Mlosofia. Pero habia reac- cionado demasiado tarde: un germen de pensamiento filosofico es- capé hacia Edesa en Babilonia, donde fue nuevamente suprimido, Pero entonces, gracias a la divulgacién del Cristianismo mediante el empleo de la lengua griega, la lengua de los flosofos comenz6 a ser estudiada otra vez. como una rama del estudio del cristianismo, Pa- ra hacer corta una larga historia, dicho germen fue nuevamente aprisionado en Bizancio hasta la caida del Imperio Bizantino y de Constantinopla, Esta sabiduria perdida luego fue liberada y desple- gada para dar lugar a la virulenta turbulencia emocional que cono- Cemos como el Renacimiento, El conocimiento parece tener esta capacidad de supervivencia Plain, Didlogos - Teeteto ‘Stcrates: Eloflcio de partero, tal como yo To desempeno, se parece en todo Jo dems al de las matronas, pero dilere en que lo ejerzo sobre los hombres y no Sobre fas mujeres, y en que aslten al alumbrarlento, no les euerpas, sino las ‘alms. La gran ventaja es que me permite dlscemnir con seguridad st lo que el ‘alma de un Joven siente es un fantasma, una quimera 0 algo real. Por otra parte tengo de comin can las parteras que soy este en cuanto a sabidura; y sobre Jo que muchos me han feeriminado, es verdad que, aunque interrogo & Dttos, yo mismo no puedo responder nada, pero no hay sabiduria en mi 254 gracias a los cambios de ruta y a su reaparicién en lugares inespe- rados.* Galeno establecié los valores de la observacién y se le con- cedid autoridad y respetabilidad (como a Freud hoy en dia) y un po- der con el que Se podia suprimir 1a indagacién, Por entonces. 1a anatomia no se esttdiaba mirando el cuerpo humano, pero Leonar- do, Rafael y Rubens, estudiaron el cuerpo y como resultado de esta reacoién entre los artistas, los anatomistas también comenzaron observar los cadaveres, ls fsidlogos a estudiar la mente. ¢Bstudiara el psicoanalisis la mente viviente? 20 se ubiizara ia aulloridad de Freud como disuasién, como una barrera para no es- tudiar a la gente? El revolucionarto se vuelve respetable, una barre- ra contra la revolucion. La suposicién de que el animal se vea inva dido por un germen o por alguna especie de “anticipacién” de un ‘medio destinado a la reflexion desagrada a los sentimientos vigen- tes. Esta guerra no ha terminado ai. (1979) * Milton, Lycdias Regresa Alle, se ha ido la temible vor ‘que corte tus aguas: regresa Musa sitlana 255

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