Herbert Blumer (1900-1987)
Herbert Blumer nació el 7 de marzo de 1900 y
falleció 13 de abril de 1987, fue un sociólogo y teórico
social estadounidense conocido por sus contribuciones al
desarrollo de la teoría del interaccionismo simbólico.
Nacido en San Luis, Misuri, Blumer fue una figura
influyente en la Escuela de Chicago, un grupo de
sociólogos que desarrollaron enfoques innovadores para
estudiar la vida social y urbana en la década de 1920 y
1930.
Blumer obtuvo su doctorado en sociología en la
Universidad de Chicago en 1928, donde estudió bajo la
tutela de George Herbert Mead, un influyente filósofo y
sociólogo. Fue Mead quien sentó las bases del interaccionismo simbólico. Blumer
expandió y refinó las ideas de Mead, convirtiéndolas en la teoría coherente que
conocemos hoy en día.
A lo largo de su carrera, Blumer escribió varios libros y artículos influyentes
sobre el interaccionismo simbólico y otros temas relacionados con la sociología. Entre
sus obras más conocidas se encuentra "Symbolic Interactionism: Perspective and
Method" (1969), donde presentó y desarrolló sus ideas sobre la teoría y la metodología
del interaccionismo simbólico.
Dejó una huella duradera en el campo de la sociología y su enfoque en la
importancia de la interacción simbólica ha tenido un impacto significativo en áreas
como la sociología urbana, la psicología social y la comunicación. Su enfoque en el
estudio empírico y la observación directa también influyó en la evolución de la
investigación cualitativa en las ciencias sociales.
EL INTERACCIONISMO SIMBÓLICO
Según el interaccionismo simbólico, el significado de una conducta se forma en
la interacción social. Su resultado es un sistema de significados intersubjetivos, un
conjunto de símbolos de cuyo significado participan los actores. El contenido del
significado no es más que la reacción de los actores ante la acción en cuestión. La
consciencia sobre la existencia propia se crea al igual que la consciencia sobre otros
objetos; o sea, ambas son el resultado de la interacción social.
Contra este trasfondo debe entenderse la expresión de
Mead acerca de la relación entre el yo y el contexto social:
"debemos ser los otros si queremos ser nosotros mismos."
Esta frase de Mead significa que nuestra comprensión
de nosotros mismos y nuestra identidad se forman en gran
medida a través de cómo los demás nos perciben y reaccionan
ante nosotros. Para entender quiénes somos, necesitamos
tener una idea de cómo nos ven los demás y cómo nos
relacionamos con ellos.
Por lo tanto, la interacción social es fundamental para
desarrollar la autoconciencia o conciencia individual. La
autoconciencia es la capacidad de reflexionar sobre uno mismo como un objeto y un
sujeto al mismo tiempo. Es a través de las reacciones y respuestas de los demás a
nuestra conducta que llegamos a comprender cómo nos ven y, por lo tanto, empezamos
a construir una imagen de nosotros mismos.
"Mí" y "Yo" en la terminología de Mead: Según
Mead, el "mí" es la parte de nosotros que se ve
influenciada por las expectativas y percepciones de los
demás. Es la perspectiva exterior que tenemos sobre
nosotros mismos. El "yo", por otro lado, es nuestra
respuesta interna y nuestra interpretación de las
expectativas y reacciones de los demás. Es nuestra
perspectiva interior.
Por lo tanto, nuestra identidad no es una entidad
estática y aislada, sino más bien una relación dinámica que
se forma en la interacción con los demás. Nuestra identidad no se trata solo de cómo nos
vemos a nosotros mismos, sino de cómo nos relacionamos con los demás y cómo nos
ven en ese contexto.
En este sentido, la unidad básica de estudio no es solo el individuo aislado, sino
la interacción entre individuos. El enfoque está en cómo las personas se influyen
mutuamente y cómo construyen significados compartidos a través de la comunicación y
la interacción.
Tradicionalmente la sociología ha intentado
explicar los fenómenos sociales en términos
supraindividuales, por ejemplo en términos de conflictos
de clases, o expresiones culturales o ver la acción
individual como resultado de un sistema normativo
general. El accionar de los individuos se explica a partir
de relaciones estructurales, a partir de posiciones
sociales o roles que cumplen en la estructura social.
Sin embargo, para el interaccionismo simbólico
la sociedad no está principalmente constituida por
"clases", "sistema normativo" o "posiciones". Esos
conceptos son abstracciones sin sentido en la medida que no pueden ser conectados
directamente a los actos y experiencias de las personas que son las partes realmente
constitutivas de una sociedad.
Los individuos, en esta perspectiva, no son robots programados por su medio
local o dirigidos por sus instintos biológicos. Son en cambio seres con la capacidad de
definir por sí mismos las situaciones con las que se encuentran y después actuar en
función de esas definiciones de situaciones.
Esto tiene consecuencias metodológicas:
a) no se puede hacer investigación a nivel macro sino que a nivel micro.
b) El investigador debe tratar de entender cómo la gente categoriza su contexto
social, cómo piensan y qué criterios tienen para tomar sus decisiones y actuar.
Herbert Blumer (1969) resume el interaccionismo
simbólico en tres tesis que él llama tres premisas simples.
Estas tres tesis o premisas resumen un sistema
complejo de ideas acerca de cómo es el mundo de las
personas y cómo éstas en él reaccionan.
1. Significado: Las personas atribuyen significados a las cosas
en función de cómo las interpretan (nos referimos a objetos
físicos como árboles o sillas). Estos significados no son
inherentes a las cosas en sí, sino que son construidos
socialmente a través de la interacción.
2. Interpretación: Las personas interpretan los significados
simbólicos a través de la interacción social. Esto implica comprender cómo los demás
interpretan los símbolos y ajustar su comportamiento en consecuencia.
3. Respuesta: Las personas responden a los significados simbólicos en función de cómo
los interpretan. Estas respuestas pueden variar según el contexto social y las
interacciones específicas.
Los principios básicos del interaccionismo son, según
Ritzer:
a) Los seres humanos, a diferencia de los animales
inferiores, poseen la capacidad de pensar;
b) la capacidad de pensar está moldeada por la interacción
social;
c) en la interacción social la gente aprende los significados
y los símbolos que les permiten ejercer su capacidad
humana distintiva de pensar;
d) significados y símbolos le permiten a la gente ejecutar acción humana distintiva
e interacción;
e) la gente es capaz de modificar los significados y símbolos que ellos usan en la
interacción sobre la base de la interpretación de la situación;
f) la gente es capaz de hacer esas modificaciones porque tienen la habilidad de
interactuar con ellos mismos, lo que les permite examinar diferentes cursos
posibles de acción, determinando las ventajas y desventajas relativas y escoger
una;
g) los modelos de acción y de interacción constituyen grupos y sociedades.
Aspectos metodológicos del interaccionismo simbólico
Blumer que la investigación cualitativa es la única forma real de
entender cómo la gente percibe, entiende e interpreta el mundo. la
sociedad debe ser estudiada desde las perspectivas únicas de los
individuos que forman parte de ella. Es esencial entender cómo las
personas atribuyen significados a los símbolos y cómo estos
significados influyen en su comportamiento y percepción de la
realidad.
Autoconsciencia: Para actuar de manera consciente y comprender su
entorno, las personas deben ser conscientes de su contexto inmediato y de
cómo se posicionan entre otros en ese entorno. Esto implica la comprensión
de uno mismo como un individuo que interactúa y existe en relación con los
demás.
Esto nos distingue de los animales, permitiendo a las personas pensar en
sí mismas, en sus acciones y en cómo son percibidas por los demás. Esta
capacidad es habilitada por el lenguaje.
El papel del idioma: funciona como herramienta a
través de la cual el conocimiento se transmite y a
través de la cual tiene lugar el desarrollo humano. La
comunicación humana se realiza, a través del
intercambio de símbolos, tanto verbales como no
verbales. Un símbolo se vuelve significativo cuando
tiene el mismo significado tanto para el emisor como
para el receptor.
Objeto: Las cosas tanto concretas como abstractas existen a partir del significado que
las personas les asignamos. Un concepto clave en el entendimiento metodológico de lo
que es el interaccionismo simbólico es el concepto de objeto.
La palabra objeto dirige la atención hacia el accionar dirigido a una cosa. Una taza de
café es una cosa que adquiere significado social puesto que un individuo actúa en
relación a él. Se tiene así una doble perspectiva acerca de un objeto:
Acción de las personas: El objeto no es simplemente una cosa
física, sino que cobra significado a través de cómo las personas
interactúan y actúan en relación con él.
Meta de la acción: El objeto también es la meta hacia la cual se
dirige la acción de las personas. Por ejemplo, una taza de café no es
solo un objeto físico, sino también un objetivo para la acción, ya
que la persona planea tomar café en ella.
Por lo tanto una taza de café adquiere significado social porque las
personas interactúan con ella y la dotan de significado a través de símbolos socialmente
creados, como el símbolo del café. La significación y la importancia de un objeto se
construyen en relación con cómo se usa y se entiende en un contexto social.