EL ARTE MEDIEVAL EN JUEGO
El arte medieval ha estado de moda en el pasado. Nuestra época también se ha zambullido en él a menudo. Se vive en un mundo posmedieval desde hace centurias, tanto como se puede vivir un mundo posclásico. A veces nos hemos dedicado a negar y criticar la Edad Media, a ponerla como ejemplo de Edad oscura e indeseable, pero al mismo tiempo hemos sabido liberarnos de ciertos prejuicios y apasionarnos por sus realidades. La Edad Media también tiene su carisma, es indudable. Nos dejamos seducir por los ambientes, las indumentarias y el perfil modificado de aquellos tiempos lejanos, que nos ha narrado el cine o que aún vislumbramos a través de la pintura o la miniatura de la época, esplendidos y coloreados. La lejanía avala las dimensiones intangibles de la historia y facilita las reconversiones, adaptaciones, arreglos generales, las mentiras suculentas, mientras el arte nos hace llegar a puertos concretos. Por esta vía se desarrolla un imaginario que eclosiona en propuestas medievales, medievalizantes, neomedievales, medievalistas, que valoran y se inspiran en aquellos tiempos y que, sin llegar a agotar la Edad Media, nos llevan más allá.
Las miradas múltiples sobre el arte medieval constituyen el tema que proponemos abordar en el IV Simposio internacional del Grupo Emac, EL ARTE MEDIEVAL EN JUEGO. Estas tienen su inicio dentro de este mismo período, porque, no lo olvidemos, hay muchos artes medievales y muchas mentalidades medievales. No dejamos fuera la Edad Media que mira a la Edad Media. El gótico que hace suyo el románico, u otros estilos, es un buen ejemplo, cuando los representa, reinterpreta o incorpora. Siempre es bueno deshacer algunos tópicos sobre el arte medieval, pero, el objetivo no es tanto éste como la posibilidad de estudiar la forma en que cada período histórico ha afrontado el arte de la Edad Media. Por lo tanto, nos mueve explorar el sentido de cada nueva perspectiva y los clichés que ha generado. Las cuestiones de historiografía acompañan estas investigaciones, asociadas también a la repercusión del arte medieval en el arte y la creatividad de las épocas moderna y contemporánea. Pongamos, pues, el arte medieval en juego, pongámoslo en nuestro punto de mira, y busquemos hacer diana a través de las diferentes épocas y planteamientos que lo han cuestionado o apreciado, sea gracias a las voces de los artistas, de los promotores, de los estudiosos o de su público. Saquemos conclusiones sobre su fortuna y no nos olvidemos que la materia artística es algo flexible, adaptable, capaz de impresionar y de impresionarse. En definitiva, os ofrecemos ARTE MEDIEVAL EN JUEGO y os emplazamos a jugar desde diferentes perspectivas.