Estos relatos cortos nos muestran momentos de romance de este personaje tras el final de Harry Potter Victoriana (partida emitida que podéis encontrar en el canal La Voz de Los Dados). Aconsejo que si tenéis intención de ver la partida u os encontráis viéndola y aun no habéis llegado al final paréis de leer en este momento ya que los textos contienen spoilers de la misma.
Sin más espero que disfrutéis de estos momentos de pastel tanto como he disfrutado yo escribiéndolos. ¡Un abrazo enorme!
LA PRIMERA NOCHE, ¿JUNTOS?
La primera noche que Nadine y Christian durmieron juntos fue poco después de la entrada del sirviente en la casa de los Bonnet. La realidad es que fue el mismo día que el hombre puso un pie en la casa y el otro dato es que no fue para nada premeditado. Claude, el padre de la joven de la casa, le propuso dormir junto a Laurens mientras se realizaban los preparativos de la boda o mientras habilitaban una habitación para Gourley.
Cuando La Luna estaba alta en el cielo, Nadine se levantó buscando a su pareja cargada de mantas. Sabía lo que roncaba el sirviente habitual de los Bonnet y que compartir habitación junto a él era una misión completamente imposible. Cuando llegó, Christian estaba sentado con un gesto que la señorita Bonnet no supo identificar si era desesperación o el enfado de una persona que está a punto de cometer un homicidio. El señor Gourley dudó cuando vio el gesto de Nadine para que saliera de ahí. En una situación normal habría rechazado la oferta de ella, pero era tal su malestar que decidió levantarse y salir junto a su prometida.
Christian nunca supo si la decisión que tomó fue aún peor que dormir junto a Laurens ya que la señorita de la casa le llevó a su lugar de trabajo que, seguramente, debería catalogarse entre los lugares más peligrosos del mundo mágico. Había pociones indeterminadas esparcidas por el suelo, mobiliario roto y un montón de materiales desconocidos caídos por todo el espacio. Nadine, al ver su sala de investigaciones, recordó como lo había dejado todo antes de su viaje a Londres y se echó las manos a la cabeza antes de decir.
—Pensé que podrías dormir aquí con las mantas y la chimenea, pero no recordaba como lo dejé antes de marcharme… Lo siento, lo siento, lo siento…— Comenzó a disculparse en bucle hasta que la mano de Gourley rozó sus labios y su voz inundó la sala.
—Vamos a arreglar esto. —Su voz casi sonó como una orden y ambos comenzaron a arreglar aquel desastre.
Cuando el sol comenzó a salir avisando del nuevo día, la pareja terminó de arreglar aquella sala. Estaban tan agotados tras aquella limpieza exhaustiva que ambos cayeron al suelo y durmieron durante largas horas. Mucho rato más tarde, Claude y Laurens encontraron a los prometidos en el suelo de aquella sala, aún dormidos, abrazados y entrelazados entre mantas. Una pareja no debería estar así hasta su matrimonio, pero los dos testigos hicieron como que no vieron nada y les permitieron descansar aún más tiempo. La imagen que acababan de presenciar era la viva imagen de la dulzura y el amor.
PLANTANDO MANZANOS
Cualquier persona que conociera mínimamente a Nadine sabría cuál era su amor hacia la tarta de manzana. Gourley lo descubrió pronto, concretamente al día siguiente después de conocerla. Sin embargo, nunca esperó que la maga, mientras intentaba con resultados nefastos arreglar su jardín dijera aquella sugerencia:
—Quiero plantar manzanos y que hagamos tarta de manzana con las frutas que obtengamos.
Christian aceptó de buen grado, pero nunca supo que la jardinería junto a su pareja era una misión casi imposible: Todo lo que plantaban terminaba muriendo al poco tiempo. En ocasiones era culpa de Nadine que usaba pociones para crear el mejor manzano del mundo y lo único que conseguía era asesinarlos, en otras Astrid V que caminaba libremente por aquel patio desprendiendo su ácido en todos los seres que solo querían tener una vida más larga.
En cada intento que pasaba Gourley se iba desesperando más y más. El pensamiento de negarse a un nuevo intento estaba cada vez más presente en él, pero su terquedad y la cara de ilusión de Nadine hacían que se dijera una y otra vez la mentira de “Una vez más”.
Sin embargo, sabía que no podía contar con ella para asegurar la supervivencia del árbol y que la Astrid que seguía viva debería estar lo más lejos posible del jardín. Fue por ello que tras una charla con Nadine, Astrid solo estaba en su terrario en el laboratorio de la joven y la maga miraba sentada muy cerca los procesos de Gourley con el manzano. Alguna que otra vez se acercó con pociones para lograr que hubiera el triple de frutas, mas Christian le prohibió usarla.
Tras muchos meses (y mucho sufrimiento) un precioso árbol lleno de manzanas decoraba el jardín de los Bonnet. Ese mismo día tomaron algunas de ellas para preparar la mejor tarta que alguien hubiera probado jamás. La cara de alegría de Nadine al probar el primer trozo hizo que para Gourley hubiera merecido la pena todo aquel trabajo.
LA BODA
La boda de Nadine Bonnet y Christian Gourley fue muchas cosas: caótica, extravagante y desordenada, pero para nada aburrida. Morgana, Cathy y el futuro marido fueron las personas que se hicieron cargo de que todo saliera lo más perfecto posible, sin embargo, sabían con certeza que para la novia la palabra perfección era completamente extraña.
El primer incidente surgió cuando Nadine decidió que Astrid V sería una de las invitadas. El gran caracol acudió a la boda y acabó escapando de su terrario vigilado por Laurens. Fue bien sabido que, hasta que Sandor no la atrapó entre sus manos, el animal destrozó numerosos vestidos y accesorios de los invitados.
El segundo surgió con la entrada de Nadine en la boda. Agarrada al brazo de su padre, Morgana esperaba que luciera aquel vestido de princesa que había elegido para ella. Lo llevaba puesto, pero parecía que la futura esposa se había metido en el barro justo antes de llegar al altar, ya que las manchas marrones recubrían toda la cola del vestido e incluso algunas habían salpicado al resto de este. Por suerte, ninguno de los invitados se sorprendió, todos conocían a Nadine.
El tercero y más catastrófico de todos surgió en el convite. La comida fue gustosa y apetecible, pues el mismo Gourley se había encargado de crear el menú. Sin embargo, ni siquiera él esperaba que Nadine intentara hacer una galletas para repartir entre los invitados. Algunos no fueron capaces de tragarlas y, aquellos que pudieron, se enfrentaron a uno de los peores dolores de tripa de la historia de la humanidad. Las galletas de la maga era uno de los venenos más peligrosos que existían.
Sin embargo, nada de esto importó cuando todas las luces se enfocaron en el baile entre la pareja a mitad de la noche. Nadine no era la más hábil pero abrazaba con cariño a su marido en cada paso mientras los ojos de ambos se encontraban brillando con intensa fuerza y una sonrisa resplandeciente aparecía en ambos, olvidando que muchas personas les miraban. Por esa imagen, la viva imagen del amor, aquel desastre de boda había merecido la pena.
Hasta Morgana, pálida por los dolores de barriga, sonrió con tremenda candidez ante aquella imagen y aún dolorida se obligó a bailar junto a Sandor todos los vals que pudieron hasta que la bruja no pudo más.
TODOS LOS SÁBADOS A MEDIANOCHE
Desde que el Señor Gourley y la Señorita Bonnet comenzaron a vivir juntos, todos los sábados se escabullían bien entrada la noche a los jardines del caserón. Si Laurens o el señor de la casa se asomaran por la ventana verían a una pareja que intenta bailar al compás de los grillos bajo la luz de la luna. Nadine es mucho más torpe que su amado, pero aún así parece intentarlo guiándose por los consejos de este, mientras ambos parecen regalarse sonrisas cómplices en ese momento que es solo suyo
Solo ellos saben que la noche en la que su historia de amor se volvió completamente real ambos bailaron durante largo rato, sin saber si al día siguiente volverían a encontrarse de nuevo. Ahora bailan al compás de un recuerdo y de su íntima historia de amor que para ellos será eterna.
¿FIN?
Nadine Bonnet y Christian Gourley dibujados por mi